Cuando el día te parece nublado pintate la nariz de colorado

Ya les había dicho que momentos de pánico tenemos todos, también están los de frustración, angustia, bronca, rabia y sentirse aplastados por un paredón.
Sucede, no estoy segura de que sea así siempre, que no me queda la de ser doña tira mala onda… Así que les voy a decir una cosa: Si de repente sienten que las nubes van a construir la peor tormenta de la historia, que se va a inundar toda su ciudad, que los árboles van a terminar caídos y que no van a llegar a nadar porque ya están cuasi ahogados (sí, vamos a decir la verdad, cuando estos sentimientos tocan la puerta son bien exagerados). Yo les digo que se compren una peli, o agarren Néfix (diría uno de mis sobrinos), acomoden la mantita, preparen un tecito con algo bien dulce, inviten a sus “Mati y Boti” y pónganse a disfrutar, porque la vida pasa volando, aunque sea trillado es una realidad y si ustedes no disfrutan, al final de cuentas los que pierden son los que ven cuando encuentran un espejo (sí, ustedes!).
Además, lo más probable es que aún no se hayan dado cuenta, pero si se asoman a la ventana, hay un sol radiante que nos dice que el día está ideal para caminar, hacer fotosíntesis, llevar a su Botoncito a la plaza (procurar que no se escape porque pasa una bella cachorrita –temita que pronto estaremos resolviendo y se los contaré en otro capítulo-) y disfrutar de pasear con su Mati abrazados.
Es así, la vida es una sola y hay que dedicarse a gozarla y volar, porque no importa cuántas sean las cosas que quedan por ir modificando, o si el laburo les dio un mal trago (o varios), o si están con muchos proyectos, pero en los días opacos les parecen lejanos. Lo fundamental, yo les digo (a lo Mirta) es subirse al tren de la alegría, a ese propio, con todos los pasajeros, música y condimentos que quieran, que a la hora de almuerzo sirvan su comida preferida y que de postre se encuentren nadando en un mar de golosinas, porque lo que queremos lo logramos si lo construimos nosotros mismos, así que abrochen sus cinturones y a despeinarse las pelucas que el fin de semana está arrancando!!!


Pd: No se olviden que el vendedor decía: “Se está llevando dos por diez y dos por doce”. Ustedes eligen si son golosinas o agrios limones.

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