Surfear la vida

Siempre elegimos tomate con orégano, porque mutuamente nos dan la combinación perfecta, porque no hace falta tanta sal y porque ni bien arrancas a masticarlo, y si sabes disfrutarlo, vas a poder apreciar cada gotita de olor y sabor hasta el final.
Es un poco cierto que estamos algo locos, pero más lindo es pensar que somos apasionados, aventureros y por sobre todas las cosas, que estamos llenos de vitamina, esa que te sorprende cada mañana con la energía viva para seguir con la rutina, pero construir al mismo tiempo la historia más linda.
También hay algo de real en que cuando nos lanzamos lo hacemos con todo, no hay grises en eso, porque la vida nos gusta vivirla a pleno, porque qué sería de nuestros días si no eligieramos soñar a lo grande.
Porque lo importante está en los pequeños detalles, pero en esos que se consiguen cuando uno elige volar lejos. Porque lo sabroso de la vida se saborea juntos, porque no importa si el plato es grande o chico, si sale millones o unas monedas, lo fundamental es aprender a exprimir cada centavo, como diría Homero. El disfrute está en sacarle el jugo a cada sonrisa, en sumergir los pies en la arena y dejar que la marea nos cubra.
No importa cuál sea el destino que elijamos, ni tampoco el tiempo que tardemos, lo que importa es aprender a que el disfrute está en saborear las rutas.
Yo te digo que lo maravilloso está en cada paso que demos siempre con firmeza de disfrute, que no importa si en el camino hay alguna piedra, el tema es aprender a surfearla y enfocarse en iluminarse de olas que nos inviten siempre a rodar la vida y a despeinarnos, como en una gira.

Este viaje ya comenzó y nosotros elegimos saborear cada pizca de pimentón dulce. Bienvenidos.

Comentarios

Publicar un comentario